Trump despliega 500 soldados de la Guardia Nacional en Chicago tras protestas
El operativo sigue a protestas contra la creciente ola de redadas migratorias en varias ciudades, impulsadas desde la Casa Blanca bajo la consigna de “recuperar el control fronterizo”.
Los miembros de la Guardia Nacional que aterrizaron en Chicago salieron de Texas, por órdenes del mismo Trump. Foto: EFE
8 de octubre de 2025 Hora: 09:25
🔗 Comparte este artículo
Unos 500 soldados de la Guardia Nacional de Estados Unidos permanecen en Chicago listos para desplegarse este miércoles, como parte de una operación ordenada por el presidente Donald Trump para reforzar la seguridad en la ciudad ante el aumento de protestas contra las redadas migratorias.
LEA TAMBIÉN:
Demócratas acusan a Trump de buscar un conflicto armado en Venezuela
De acuerdo con el Comando Norte del Ejército estadounidense, unos 200 efectivos procedentes de Texas ya se encuentran acantonados en el campamento militar de Elwood, a una hora de la zona metropolitana de Chicago, mientras que otros 300 miembros de la Guardia Nacional de Illinois se preparan para movilizarse en los próximos días.
El contingente permanecerá en la zona por un plazo inicial de 60 días, con la tarea de respaldar a la Patrulla Fronteriza y otras fuerzas federales que operan en la ciudad.
El alcalde de Chicago, Brandon Johnson, advirtió que su administración presentará cargos criminales contra agentes federales que violen la ley durante los operativos, especialmente aquellos vinculados a la detención de migrantes.
Desde hace un mes, la ciudad es escenario de la Operación Midway Blitz, impulsada por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), bajo el argumento de “garantizar la seguridad nacional”. Sin embargo, organizaciones civiles denuncian que las redadas se han centrado en comunidades latinas, con un incremento de las deportaciones.
El pasado sábado, agentes de la Patrulla Fronteriza abrieron fuego en el área de South Side, hiriendo a una ciudadana estadounidense que, según el Departamento de Seguridad Nacional, portaba un arma. El hecho ha intensificado las críticas al uso de la fuerza y a la militarización de la ciudad.
Desde el Despacho Oval y acompañado por el primer ministro canadiense, Mark Carney, Trump defendió la decisión y no descartó invocar la Ley de Insurrección de 1807, que le permitiría desplegar tropas federales en territorio nacional para “restaurar el orden”.
“Si el gobernador de Illinois no puede hacer el trabajo, nosotros lo haremos”, declaró el mandatario, acusando al gobernador J. B. Pritzker y al alcalde Brandon Johnson de “incapacidad” frente a la delincuencia.
No obstante, estadísticas oficiales del Departamento de Policía de Chicago contradicen esa narrativa: los homicidios han caído un 28 % interanual y casi un 50 % respecto a hace cuatro años, según los últimos informes.
Durante una audiencia ante el Comité Judicial del Senado, la fiscal general Pam Bondi confirmó que el director del Buró Federal de Investigaciones (FBI), Kash Patel, y el fiscal adjunto Todd Blanche acompañarán a las tropas en su llegada a la ciudad.
“Ojalá amaran a Chicago tanto como odian al presidente Trump; actualmente la Guardia Nacional está de camino porque sus autoridades no protegen a sus ciudadanos”, respondió Bondi al senador demócrata Dick Durbin, crítico del despliegue militar.
En tanto, los tribunales federales de Chicago y el centro de detención Broadview, epicentro de manifestaciones recientes, permanecen bajo vigilancia, aunque sin nuevos enfrentamientos hasta el momento.
Autor: teleSUR-cc-JDO
Fuente: Agencias




